dilluns, 22 d’agost del 2016

CAMBIAR PARA SENTIRNOS BIEN CON NOSOTROS MISMOS




Sentirnos bien con nosotros  mismos requiere, en ocasiones,cambiar algunos de nuestros hábitos.

Sea cual sea el ámbito que queremos mejorar deberemos empezar por cuidar y mejorar nuestro interior. Si queremos mejorar las relaciones familiares, la economía o la salud, primero deberíamos plantearnos como nos  sentimos nosotros.  Ser conscientes de cómo nos sentimos nos ayudará a entender  que está sucediendo en nuestra relación con nuestro entorno.



Poder identificar cuáles son nuestras limitaciones, ponerlas por escrito, nos puede ayudar a entender cuáles son los temores que nos alejan de nuestros objetivos.
Puede ser que nuestros temores se manifiesten en miedo a hablar en público, o en una exagerada timidez que nos impide relacionarnos relajadamente con las personas de nuestro entorno. Los miedos, a veces, nos hacen preocuparnos exageradamente por cosas que en realidad no están sucediendo  y nos impiden ser objetivos con los demás.



La persona que consigue liberarse de los miedos irracionales camina por el mundo de una manera relajada y tranquila y resulta más atractiva para su entorno. También al no tener temores puede ver mejor las oportunidades que la vida le depara y puede elegir mejor los proyectos que quiere emprender.




Para cuidarnos debemos pensar tanto en el cuerpo como en la mente. 
Es importante hacer ejercicio físico diario que nos ayude a mantener el cuerpo en forma. ‘‘No tengo tiempo '' dirán algunos, pero es esencial buscar ese espacio de tiempo para hacer ejercicio físico porque la mente trabaja mejor si el cuerpo se mantiene bien. El ejercicio físico diario puede ser caminar 1hora, o hacer yoga, ir al gimnasio o practicar algún deporte de equipo. Mejor si es siempre a la misma hora porque es más fácil que se cree un hábito. 

La práctica del ejercicio físico va a ser más placentero si nos concentramos en respirar adecuadamente. Si dedicamos un tiempo a respirar profundamente descubriremos que nuestra energía es mayor. Al respirar adecuadamente nuestro cuerpo aspira más oxígeno y nos sentimos más vitales.  

Mientras desarrollamos el ejercicio físico, la mente  va trabajando de forma más fluida y es habitual que al acabar el ejercicio físico descubramos  que hemos encontrado la solución a algún problema que nos preocupaba. Esto es porque nuestra mente está trabajando todo el tiempo y estar en movimiento nos ha ayudado a canalizar nuestras energías de una manera más efectiva. Podríamos decir que nos ha ayudado también a tener una perspectiva diferente de algunas cosas.



Marcarnos unos objetivos claros nos ayuda a conseguirlos. Sin duda deberemos cambiar en algunos aspectos porque conseguir algo que queremos, nos obliga a  hacer cambios en nuestra vida. Esto cuesta porque nos obliga a salir de nuestra área de confort. Nos podemos encontrar entonces con otro de los temores habituales: miedo al cambio. R
eflexionar acerca de nuestro miedo al cambio nos será imprescindible.

Esto nos lleva a un segundo punto muy importante que sería el reservarnos un tiempo diario de reflexión personal. Un tiempo de por lo menos 15 minutos o como máximo 1hora diaria en el que podamos estar a solas con nosotros mismos en silencio y pensando en nosotros y en lo que nos rodea. Lo importante es encontrar un lugar en nuestra casa o en otro sitio en el que haya tranquilidad y que sea un lugar agradable y cómodo. Este espacio de reflexión debería desarrollarse cada día a la misma hora. Con esto, conseguiremos también que se convierta en un hábito. 




Cuidar nuestra alimentación también nos ayudará a mejorar tanto física como psíquicamente. Se trataría  de comer de manera lo más sana y natural posible.
Crear estos hábitos saludables nos ayuda a cambiar nuestra mente y a sentirnos mejor con nosotros mismos.

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