En las filosofías orientales es habitual el uso
de los mantras.
Los mantras, tal como se usan en las filosofías
orientales, son silabas o grupos de silabas que se
repiten con el propósito de liberar la mente.
Repetir un mantra, en voz alta, en algún momento
del día, ejerce un efecto en nuestra mente.
Podemos crear nuestros propios mantras sobre
temas que queremos potenciar en nosotros. Repetir el mantra que hayamos elegido,en voz alta sería
como hablar con nosotros mismos, diciéndonos frases que nos den ánimo para poder
enfrentar mejor las situaciones diarias.
Repetir esas frases que nos dan ánimo nos
permite cambiar la imagen que tenemos de nosotros mismos. Esa autoimagen afecta
a las acciones que emprendemos. Puede mejorar nuestra seguridad y autoconfianza, lo cual repercute en poder conseguir realizar nuestros
proyectos.
El uso del mantra debería ser, preferentemente,
en un lugar tranquilo donde no vayamos a ser interrumpidos durante por lo menos
media hora.
Sería adecuado adoptar una postura relajada y concentrarnos
en nuestra respiración durante por lo
menos 5 minutos.
Pensar acerca de aquello que queremos conseguir
en ese momento de meditación.
Empezar a vocalizar el mantra tomando aire
lentamente y pronunciando el mantra al exhalar.
Aunque pueda resultarnos chocante este
planteamiento, tiene un sentido lógico. Si pensamos acerca de cuál es nuestro
dialogo interior cotidiano, nos daremos cuenta que es frecuente que nos hagamos reproches o críticas y eso repercute negativamente en nuestra autoimagen.
La fuerza de las palabras es grande tanto las que decimos a los demás como las que nos decimos a nosotros mismos.
La fuerza de las palabras es grande tanto las que decimos a los demás como las que nos decimos a nosotros mismos.
A través del uso de
los mantras nos hacemos más conscientes de que es lo que
nos decimos a nosotros mismos y también mejoramos nuestra autoimagen.



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