dimarts, 14 de febrer del 2017

COMO RELAJARNOS EN SITUACIONES LIMITE


En nuestro día a día surgen momentos en que nos sentimos estresados. Desearíamos entonces salir de esas situaciones pero no podemos porque tenemos que resolver temas importantes que no pueden esperar. Pueden ser situaciones en el trabajo o en nuestro hogar. Cuan frecuente es que una madre se sienta estresada por no poder atender todas las obligaciones familiares o del hogar. También hay  momentos de relación social que nos obligan a hablar en público  y muchas otras situaciones que podríamos pensar.


En esos momentos tensos sería  útil saber  relajarnos.

Asociamos “relajarse” con poder disponer de un espacio agradable y aislado. Pensamos también que para relajarnos necesitamos mucho tiempo. Es decir lo imposible, cuando hay situaciones que requieren ser resueltas urgentemente.



Pero es posible relajarse en cualquier circunstancia si sabemos cómo. Es suficiente con disponer de una silla, si puede ser un sillón mejor y buscar algún espacio del lugar donde estemos que esté un poco resguardado del entorno , en el que haya algo de silencio y que la luz no sea muy intensa.

Y empezamos a relajarnos:

1) Nos sentamos con la espalda bien apoyada en el respaldo, bien erguidos.


2) Cerramos los ojos  y respiramos lenta y profundamente, mejor por la nariz.


3) Observamos mentalmente las puntas de los dedos de los pies para aflojarlos poco a poco y luego vamos recorriendo mentalmente las piernas.


4) Nos fijamos después en nuestro estomago, luego en nuestro pecho, respirando siempre lenta y profundamente. Después vamos fijando nuestra atención en los brazos y en las manos.


5) Nos detenemos en esa actitud durante unos minutos, sintiendo todo el cuerpo y tratando de mantenerlo relajado y respirando lentamente.
Visualizar en ese momento alguna imagen de quietud y tranquilidad, reforzará las situación de paz y tranquilidad.


6) Para finalizar la relajación se realizan varias respiraciones profundas y se empiezan a mover lentamente las manos, los pies y poco a poco los brazos y luego las piernas. Se pueden hacer algunos ejercicios de estiramiento que ayudaran a reforzar la sensación de relax.



Aprender a relajarse requiere, un periodo de aprendizaje.
Practicando con regularidad los ejercicios que hemos expuesto anteriormente nos será más fácil relajarnos cuando lo precisemos.


Si cuando empezamos a aprender a relajarnos nos sentimos especialmente tensos, podemos incluir en la fase 3 el contraer y soltar las manos y luego los brazos. Contraer y soltar las manos, varias veces de forma suave mientras respiramos profundamente nos ayudará a relajarnos más fácilmente.



Os animamos a probar la relajación.




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