Nos habrá sucedido alguna vez que nuestro cónyuge o una persona amiga o un colega, se nos ha acercado con expresión preocupada y nos ha explicado cómo se sentía en relación a algún tema. Tal vez nosotros hemos contestado algo y la otra persona se ha enfadado con nosotros. Hemos pensado entonces que no entendíamos nada.
Alguien nos dirá “es que te falta empatía”.
¿Y qué es la empatía?”
Para empatizar con otra persona tendríamos que:
A)
intentar entender lo que piensa
B) intentar entender lo que siente
C) saber transmitir este entendimiento de
sus pensamientos y de sus sentimientos de manera cálida y respetuosa para que la otra persona se siente comprendida y
aceptada.
A) Para
intentar entender lo que piensa la otra persona nos tenemos que concentrar en escucharla,
dejando de lado lo que pensemos nosotros acerca del tema de que se trate,
simplemente escuchar atentamente.
En situaciones de conflicto esto es difícil
porque nos pondremos a la defensiva y no escucharemos al otro, solo pensaremos
en defendernos, con lo cual perderemos capacidad de atención.
Escuchar al otro requiere prestarle
nuestro tiempo y atención.
Si hemos escuchado atentamente al otro,
podremos decirle en voz alta lo que hemos entendido de lo que nos ha dicho para
verificar que es correcto.
Ser capaces de repetir lo que dijo la
otra persona se consigue si hemos escuchado atentamente. La otra persona captará
que le hemos escuchado. Podemos añadir alguna expresión en el sentido, “si he entendido bien, parece que….”
El tono que usemos es importante. No se
trata de repetir lo que dijo el otro como si lo hubiéramos memorizado, sino
sintetizar la idea que hemos entendido y transmitirla con respeto.
No quiere decir que estemos de acuerdo
con lo que nos dijo, ni que le estemos dando la razón, simplemente transmitimos
que le hemos escuchado.
Adaptar lo que digamos al contexto también
es importante.
B) Intentar
entender cómo se siente la otra persona
en relación a lo que nos ha explicado, nos ayudará a comprender mejor que es lo
que nos están expresando.
Si la otra persona capta que estamos
entendiendo y teniendo en cuenta sus sentimientos no se pondrá a la defensiva y
es más probable que pueda entender y aceptar nuestros sentimientos. Esto nos
ayudará en situaciones de conflicto.
En la mayoría de los casos, cuando alguien nos habla de algo que le preocupa, lo más importante es saber escuchar y que la otra persona entienda que le hemos escuchado y que aceptamos lo que nos dice desde el respeto. No se trata de “ayudarle” o de “resolverle el problema”. Con frecuencia lo único que necesita la otra persona es ser comprendida y escuchada.




Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada