1)
Levantarnos
con tiempo por la mañana y tener un tiempo de silencio a solas con
nosotros mismos: puede
parecernos un lujo imposible o bien pensar que el lujo es dormir un rato más
aunque luego tengamos que correr. Lo cierto es que podemos dormir más si nos
acostamos más temprano por la noche. Por la mañana tener un tiempo para
nosotros y poder hacer las cosas con calma no hará estar más serenos el resto
del día. El silencio de la mañana nos permite desayunar tranquilos pensando en
nosotros y en nuestras cosas.
2)
Tomar
alimentos que nos aporten calma: cuando vamos a la
compra tomarnos el tiempo de elegir la
comida de acuerdo con el momento del año. Los alimentos de proximidad
tienen unas temporadas muy claras. Son alimentos que tienen más sabor y más
calidad porque se ha respetado el proceso de maduración. No comer cualquier cosa aceleradamente sino saboreando la comida. Aprender
a cocinar puede ser un buen hobby que nos ayude a aportar más calidad a nuestra dieta diaria.
3)
Mantener
el orden y la limpieza a nuestro alrededor: los monjes
budistas respetan estrictamente este principio, es una de las bases de su filosofía. Ello repercute en que tanto
los templos budistas como su entorno sean lugares que aportan calma y
serenidad. Si lo aplicamos a nuestro hogar o a nuestro lugar de trabajo, observaremos que nos sentimos más calmados y que nuestro trabajo nos resulta más agradable.
4)
Repetir
frases positivas a lo largo del día: Pueden
ser frases cortas que nos decimos a nosotros mismos repitiéndolas varias veces.
Es una manera de neutralizar los pensamientos negativos que nos asaltan a lo
largo del día. Esos pensamientos negativos nos hacen sentir bajos de moral sin
ser conscientes del porqué.
5)
Ser
generosos: En la vida que llevamos actualmente deseamos
continuamente cosas. Invertir los términos y empezar a empezar a dar a los
demás una parte de lo que poseemos, nos ayudará a sentirnos mejor. Podemos dar
bienes materiales, pero también tiempo y afecto. Si ya tenemos nuestras
necesidades básicas satisfechas, dar tiempo, afecto o bienes materiales, a los
demás, nos aportará riqueza espiritual.
6)
Evitar
actos que generen ansiedad: Si nuestra vida está
llena de contradicciones o decimos mentiras nos sentiremos inquietos y
nuestro estado de ánimo estará alterado. Se ha comprobado que la máquina de la
verdad mide los cambios físicos que genera la mentira. Es probable que intentando
calmarnos caigamos en situaciones que empeoren nuestro estado de ánimo por
ejemplo adulando a los que nos rodean
con palabras que son falsas o criticando
sin que lo sepan o directamente insultando
a las personas que están bajo nuestras ordenes.
7)
Evitar
quejarnos de todo: la queja no nos soluciona los
problemas, solo alimenta nuestra frustración. La queja nos lleva a criticar a
otro porque le culparemos de la causa del problema. Esto generará en nosotros un
sentimiento de cólera. En lugar de
quejarnos intentemos pensar en cómo solucionar el problema que se nos haya planteado.







Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada