Si no nos dejamos atrapar por pensamientos que generan caos mental, confusión o dolor, tendremos una visión más amplia de la situación que nos preocupa y podremos ver más claramente que se nos pide y que podemos hacer.
En
primer lugar deberíamos tener en cuenta que no todo depende de nosotros realmente y que no todo lo que parece urgente realmente lo es.
Este
pensamiento nos permite mantener una cierta distancia respecto al problema que
nos ocupa y debiera permitirnos que nos concedamos el tiempo necesario para
decidir, antes de intentar resolver.
Centrarnos en el momento presente, aceptando
las circunstancias que se nos presentan, de manera total, sin negar algunos
aspectos de la realidad que tal vez nos resultan difíciles de aceptar, nos permitirá pensar de manera más realista
qué se nos está planteando.
Poder
pararnos a pensar en la situación, escuchando nuestros pensamientos y
sentimientos nos aportará una visión más atenta y centrada y nos podremos sentir
más tranquilos antes de tomar de tomar la decisión.
Enfrentarnos a las situaciones como
si fueran nuevas, nos ayudará a no caer en tópicos, y evitaremos repetir
errores.
Prestar
atención a la situación que nos preocupa y concentrarnos en pensar sus
diferentes facetas, antes de hacer nada, nos permitirá tener una actitud más
consciente antes de tomar la decisión final.
Darnos tiempo para pensar, analizando las diversas facetas del problema, con atención, nos permitirá estar realmente presentes ante el problema y tomar
la decisión más adecuada.



Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada