divendres, 20 de juliol del 2018

RESOLVER PROBLEMAS SIN PRISAS



Frecuentemente nos domina la urgencia por resolver asuntos que nos preocupan. Las prisas nos llevan a buscar una solución rápida, sin pensar que a veces esa solución  puede ser peor que el problema. Estas prisas nos impiden ver cuál sería la forma adecuada de resolver aquellas cuestiones que nos apremian.


Si no nos dejamos atrapar por pensamientos que generan caos mental, confusión o dolor, tendremos una visión más amplia de la situación que nos preocupa y podremos ver más claramente que se nos pide y que podemos hacer.

En primer lugar deberíamos tener en cuenta que no todo depende de nosotros realmente y que no todo lo que parece urgente realmente lo es.

Este pensamiento nos permite mantener una cierta distancia respecto al problema que nos ocupa y debiera permitirnos que nos concedamos el tiempo necesario para decidir, antes de intentar resolver.


Centrarnos en el momento presente, aceptando las circunstancias que se nos presentan, de manera total, sin negar algunos aspectos de la realidad que tal vez nos resultan difíciles de aceptar, nos permitirá pensar de manera más realista qué se nos está planteando.

Poder pararnos a pensar en la situación, escuchando nuestros pensamientos y sentimientos nos aportará una visión más atenta y centrada y nos podremos sentir más tranquilos antes de tomar de tomar la decisión.



Enfrentarnos a las situaciones como si fueran nuevas, nos ayudará a no caer en tópicos, y evitaremos repetir errores.

Prestar atención a la situación que nos preocupa y concentrarnos en pensar sus diferentes facetas, antes de hacer nada, nos permitirá tener una actitud más consciente antes de tomar la decisión final.

Darnos tiempo para pensar, analizando las diversas facetas del problema, con atención, nos permitirá estar realmente presentes ante el problema y tomar la decisión más adecuada.  


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada