La
felicidad es un estado de ánimo de bienestar
que sentimos cuando logramos una meta. En este sentido podemos decir que
la felicidad no es algo estático. Es una suma de momentos felices que vamos
viviendo conforme alcanzamos las metas que nos vamos proponiendo.
La
felicidad también es una actitud positiva hacia la vida.
Una actitud
de búsqueda de la felicidad nos ayuda a crecer y a progresar.
Habría que diferenciar
entre “búsqueda de la felicidad y “derecho a la felicidad”.
En la actualidad
nuestro entorno social, a través de la publicidad, busca convencernos de que
obtenemos la felicidad mediante la adquisición de objetos materiales: un coche,
un refresco, una prenda de vestir.
De ahí el
éxito de las marcas. Los objetos de una determinada marca se convierten en objetos de deseo. La persona
cree que va a sentirse mejor consigo
misma por el simple hecho de vestir esa marca o comprar el último modelo de un
teléfono móvil de determinada marca.
Lo
importante es discernir si realmente aquel objeto nos aporta un bienestar o
actuamos simplemente por imitación o por obediencia de los dictados de la moda
que otros nos imponen.
En la publicidad nos están
hablando de productos comerciales, realmente no nos hablan de felicidad.
Es
frecuente querer buscar recetas rápidas y/o fáciles para llegar a obtener la
felicidad. De ahí el éxito de los libros de autoayuda.
Aunque
estos libros, con frecuencia, nos dan ideas buenas, no siempre es posible
aplicar esas ideas de forma rápida.
Probablemente
algunas de las ideas que nos dan los libros de autoayuda nos serian útiles si
nos planteáramos que para conseguir la felicidad o cualquier otra meta tenemos
que darnos un tiempo.
Es decir,
obtener algo forma parte de un proceso de tiempo en el que podamos reflexionar
y/o asimilar las ideas que nos aportan esos libros y ver si se pueden aplicar a
nuestras circunstancias personales.
Cuando nos proponemos
una meta nos tenemos que dar un tiempo y planificar varias etapas a través de
las cuales poder conseguir aquello que deseamos.
Si nuestro
planteamiento es realista, también tendremos presente que no se puede planificar todo en la vida. La vida
no se rige por nuestra lógica ni es siempre previsible.
Tampoco se
puede conseguir todo aquello que nos planteamos.
Para
desenvolvernos bien en la vida hace falta una buena dosis de realismo. No
siempre es fácil distinguir entre lo bueno y lo malo, entre lo blanco y lo negro.
En la vida hay muchos matices que nos llevan a tener que reflexionar bien antes
de decidir qué camino tomar.
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