dimarts, 7 de juny del 2016

VIVIR CADA DIA




Con frecuencia encontramos personas que viven sin ilusión su día a día. Si les preguntamos, nos dirán que no sienten que la vida que llevan les llene. Nos hablaran de que no pudieron realizar sus  sueños.

Si les preguntamos cuáles son sus sueños es posible que no nos sepan decir demasiado acerca de ellos porque hace tiempo que dejaron de soñar.

Si insistimos, tal vez podrán recordar algún sueño que se plantearon hace algún tiempo. 

Si esas personas pudieran contrastar su sueño con la realidad sabrían si realmente ese sueño es el que les iba a hacer sentirse más satisfechos de su vida o no.






Para cumplir nuestros sueños primero tendríamos que ser capaces de identificarlos. Esta no es una tarea fácil porque es frecuente que no nos atrevamos a soñar por miedo al fracaso por miedo a perder, por miedo al que dirán y por tantos otros miedos que con frecuencia nos limitan sin darnos cuenta.

Cumplir nuestros sueños también exige pagar un precio que no siempre estamos dispuestos a pagar. El precio que tenemos que pagar por realizar nuestro sueño supone un esfuerzo, una energía o unas limitaciones que no siempre estamos dispuestos a invertir.

A veces soñamos con situaciones que pensamos que serian ideales pero  si pudiéramos vivirlas, sabríamos si realmente esos sueños nos iban a dar el paraíso o si realmente el paraíso está donde estamos ahora y no nos hemos dado cuenta.






El sentirse satisfecho o no de lo que estamos haciendo, también es una cuestión de actitud. Nos podríamos preguntar si tenemos una actitud de placer hacia lo que estamos haciendo en nuestro día a día o si tenemos una actitud de distancia y de no implicación en lo que vivimos en nuestro día a día. 

Dar consejos no es útil porque no se suele hace caso de los consejos, cada uno tiende a experimentar y a buscar por sí mismo.

Lo que tal vez sea más útil es tomar conciencia de que el tiempo de que disponemos para vivir la vida es limitado y que conviene administrar ese tiempo correctamente para poder cumplir las metas que nos propongamos.



Las metas que  nos proponemos también van variando según sea la época de la vida en la que nos encontramos. Hay momentos de la vida más propicios a unos objetivos o metas que a otros.  



Una pregunta útil en nuestro día a día, es preguntarnos cada día que podemos hacer hoy para vivir este día con intensidad, con pasión.





Decía Serrat en una de sus canciones: “Hoy puede ser una gran día, plantéatelo así”.

Si tomamos conciencia de que nuestro tiempo es limitado y que estar vivo es un privilegio, tal vez nos será más fácil vivir cada acto y cada momento del día como un placer.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada