Tomar conciencia de nosotros mismos nos ayudará a mantener la calma y la serenidad.
Podremos entonces hacernos más conscientes
de nuestro “ruido interior”. Son los pensamientos negativos que nos asaltan y
que surgen de sentimientos profundos como los celos, la rabia, el apego a los
bienes materiales. Es más difícil concentrarnos en lo que realmente es importante
para nuestra vida si nos dejamos invadir por esos sentimientos. Nos distraerán de
lo que realmente es importante para nosotros.
En ocasiones, estos pensamientos negativos
surgen porque nos hemos sentido ofendidos por alguien, o porque empezamos a pensar
que tal o cual persona tuvo más suerte que nosotros y eso nos hace quitarle
valor a nuestros meritos y a lo que hemos conseguido en la vida.
Ese “ruido interior” nos impide, pues, sentirnos
bien con nosotros mismos. La tristeza que surge entonces, nos invade y nos
cuesta identificar cual es el motivo. Si podemos estar solos con nosotros mismos
y reflexionar sinceramente, podremos
llegar a identificar las causas de nuestro malestar.
Según la filosofía budista hay sentimientos
que son como veneno. Dejarnos dominar por el deseo de poseer cosas sin ponernos
limite, o no ser capaces de controlar nuestros sentimientos o la estrechez de
miras para valorar ciertas situaciones, nos lleva a situaciones de estrés.
Probablemente
acabaremos sintiéndonos cada vez mas irritables cuando las cosas no salgan como
nosotros queremos. Enfadarnos solo
empeorará las cosas porque se amplificaran los sentimientos negativos. Descargarlos no es la solución solo
empeora el problema.
Para vivir con tranquilidad,
tenemos que prestar atención a nuestros
ruidos interiores para identificarlos y entenderlos. Recuperar la tranquilidad solo es posible a partir de la reflexión que hagamos para entender que es lo que nos está sucediendo.A partir de esa comprensión
de nosotros mismos, tendremos una perspectiva más amplia de las situaciones que
producen ese “ruido interior”. Podremos enfocar nuestra situación interior de una
forma más serena y tranquila.
Para lograr esa reflexión interior no es necesario ir a ningún lugar
lejano. Se trataría de buscar un espacio tranquilo en nuestra casa o paseando y
poder analizar nuestro estado de ánimo.
No siempre es una tarea fácil. Consultar
a un psicólogo puede ser de gran ayuda cuando
el problema nos resulta difícil de resolver. La tarea del psicólogo consistiría,
en este caso, en favorecer la reflexión
para lograr entender los sentimientos que provocan ese ruido interior. El tratamiento
psicológico también ayuda a que se pueda adquirir una perspectiva más amplia de
la situación que nos preocupa.





Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada