1.- Estar en silencio con nosotros mismos: Si cada día reservamos treinta minutos de nuestro tiempo para estar en silencio, a solas, pensando en nuestras cosas, observaremos que podemos poner en orden nuestras ideas. Podremos reflexionar acerca de las cosas que nos preocupan de manera diferente y podremos encontrar otro enfoque a algunas cuestiones.
2.- Caminar diariamente al menos 1 hora por lugares que nos
trasmitan tranquilidad: Caminar a pie es un ejercicio
físico que aporta múltiples beneficios tanto para nuestro cuerpo como para
nuestro estado de ánimo. Caminar a ritmo tranquilo, pero continuado, nos
permite además coordinar nuestra
respiración con el movimiento de nuestro cuerpo. Seremos, entonces, más
conscientes de nuestra respiración y la podremos controlar mejor. Eso nos permitirá calmar
nuestro estado de ánimo. El lugar para caminar puede ser un lugar que nos
permita estar en contacto con la naturaleza, cerca del mar, en un parque o en un
bosque. Se ha observado que caminar a buen ritmo por las calles de la ciudad,
para algunas personas, es también una buena alternativa.
3.- Escribir nuestras ideas para ordenarlas: Es
una forma de comunicarnos con nosotros
mismos, nos permite profundizar en los sentimientos que nos despiertan las
situaciones que estamos viviendo. Esto nos ayudará a entender los cambios que
se producen en nuestro estado de ánimo. Comprendernos a nosotros mismos, ser
conscientes de nuestros sentimientos, nos permitirá vivir más serenamente.
4.- Filtrar la información que nos llega: Actualmente
estamos recibiendo informaciones de una manera continua, sea a través de la
televisión, del internet, de la prensa escrita y de otros medios. Saber
seleccionar la información y poner un límite, nos puede ayudar a mantenernos
informados sin ser víctimas de informaciones que no nos van a ser útiles. Es
importante, también, seleccionar la información a través de personas que nos
merezcan confianza.
5.- No buscar respuesta a las cuestiones que no tienen
respuesta: Es mejor pensar y hacer lo que tenemos que
hacer que detenernos en pensamientos en circulo acerca de cuestiones para las
que no tenemos respuesta. Hacer y tomar decisiones es una forma de afrontar la
realidad. De nuestro interior a veces surgen pensamientos que nos bloquean.
Identificar esos pensamientos y neutralizarlos
sería una forma de poder centrarnos en
hacer lo que corresponde a cada situación.
Realizar
estos ejercicios, regularmente, irá modificando nuestro saber estar con nosotros mismos y con nuestro entorno.




Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada