dimecres, 22 de febrer del 2017

COMO SUPERAR CON EXITO UNA ENTREVISTA DE TRABAJO




Es importante tener en cuenta toda una serie de aspectos formales para preparar bien una entrevista de trabajo. Pero en este artículo nos centraremos en como nuestra actitud corporal y psicológica pueden influir en los resultados de nuestra entrevista. 

Manifestar una actitud confiada en nosotros mismos es un factor que ayuda. No hay que confundir ese aspecto con la arrogancia. La confianza en nosotros mismos no se puede fingir. La expresamos con nuestra actitud corporal.






La confianza en nosotros mismos surge del conocimiento acerca de la materia  sobre la cual va a versar la entrevista. Si conocemos bien aspectos del trabajo para el cual nos presentamos y de la trayectoria de la empresa, nos será más fácil poder expresar ideas adecuadas  a lo largo de la entrevista y nos sentiremos más seguros de nosotros mismos.

Nuestra actitud mental se expresa a través de nuestra actitud corporal. Ambas se pueden modificar entre sí. Nuestra actitud corporal expresará entusiasmo, iniciativa y ganas de trabajar si realmente creemos en el lugar de trabajo para el que nos presentamos.






Convencernos a nosotros mismos  de que estamos capacitados para la tarea para la que nos presentamos, a veces es costoso, pero es un factor clave que aumenta la confianza en nosotros mismos.

Una de las claves para salir airoso de una entrevista de trabajo es expresar autenticidad, credibilidad y sinceridad.  Se consigue ser convincente cuando estamos convencidos de lo que decimos al responder a las preguntas que nos harán durante la entrevista.

Ser capaces de escuchar atentamente, ser observadores, sintetizar bien la información que nos den nos ayudará a orientarnos a lo largo de la entrevista.








No es bueno hablar demasiado alto, ni intentar ser gracioso, ni intentar congraciarnos con el/la entrevistadora, causaríamos una impresión negativa. Tampoco nos ayudará estar demasiado pendientes de la impresión que causamos porque nos resta naturalidad.  Estar atentos y concentrados durante la entrevista nos  será más útil.

No  es perjudicial para nosotros si durante la entrevista se nos nota un poco nerviosos, los entrevistadores lo suelen ver como algo lógico y natural. Mantenernos atentos al contenido de la  entrevista en lugar de estar pendientes de nuestra ansiedad nos ayudará a superarla.


dimarts, 14 de febrer del 2017

COMO RELAJARNOS EN SITUACIONES LIMITE


En nuestro día a día surgen momentos en que nos sentimos estresados. Desearíamos entonces salir de esas situaciones pero no podemos porque tenemos que resolver temas importantes que no pueden esperar. Pueden ser situaciones en el trabajo o en nuestro hogar. Cuan frecuente es que una madre se sienta estresada por no poder atender todas las obligaciones familiares o del hogar. También hay  momentos de relación social que nos obligan a hablar en público  y muchas otras situaciones que podríamos pensar.


En esos momentos tensos sería  útil saber  relajarnos.

Asociamos “relajarse” con poder disponer de un espacio agradable y aislado. Pensamos también que para relajarnos necesitamos mucho tiempo. Es decir lo imposible, cuando hay situaciones que requieren ser resueltas urgentemente.



Pero es posible relajarse en cualquier circunstancia si sabemos cómo. Es suficiente con disponer de una silla, si puede ser un sillón mejor y buscar algún espacio del lugar donde estemos que esté un poco resguardado del entorno , en el que haya algo de silencio y que la luz no sea muy intensa.

Y empezamos a relajarnos:

1) Nos sentamos con la espalda bien apoyada en el respaldo, bien erguidos.


2) Cerramos los ojos  y respiramos lenta y profundamente, mejor por la nariz.


3) Observamos mentalmente las puntas de los dedos de los pies para aflojarlos poco a poco y luego vamos recorriendo mentalmente las piernas.


4) Nos fijamos después en nuestro estomago, luego en nuestro pecho, respirando siempre lenta y profundamente. Después vamos fijando nuestra atención en los brazos y en las manos.


5) Nos detenemos en esa actitud durante unos minutos, sintiendo todo el cuerpo y tratando de mantenerlo relajado y respirando lentamente.
Visualizar en ese momento alguna imagen de quietud y tranquilidad, reforzará las situación de paz y tranquilidad.


6) Para finalizar la relajación se realizan varias respiraciones profundas y se empiezan a mover lentamente las manos, los pies y poco a poco los brazos y luego las piernas. Se pueden hacer algunos ejercicios de estiramiento que ayudaran a reforzar la sensación de relax.



Aprender a relajarse requiere, un periodo de aprendizaje.
Practicando con regularidad los ejercicios que hemos expuesto anteriormente nos será más fácil relajarnos cuando lo precisemos.


Si cuando empezamos a aprender a relajarnos nos sentimos especialmente tensos, podemos incluir en la fase 3 el contraer y soltar las manos y luego los brazos. Contraer y soltar las manos, varias veces de forma suave mientras respiramos profundamente nos ayudará a relajarnos más fácilmente.



Os animamos a probar la relajación.




dimecres, 8 de febrer del 2017

COMO INFLUYE LA PRIMERA IMPRESION

Se suele decir que la primera impresión que nos causa una persona es la que más nos influye para aceptar o no a esa persona. Esa primera impresión es especialmente importante en el momento en que nos  presentamos a una entrevista de trabajo o en cualquier otro lugar en el que deseamos ser aceptados. Los empresarios que solicitan un empleado especifican, a veces, en el anuncio que el candidato “tenga buena presencia”, aparte de un buen curriculum.





Tendríamos que pensar que queremos decir cuando hablamos de “buena presencia”. No se trata solo de tener un aspecto físico atractivo, de ser guapo-a. Se trata de tener una actitud que denote confianza, desenvoltura y entusiasmo.   
Estas cualidades  se perciben no por lo que decimos sino por cómo son nuestros gestos, nuestro tono de voz, nuestras expresiones faciales. Son  aspectos que surgen de nuestro estado de ánimo y de los que no somos conscientes la mayor parte de las veces. No se pueden fingir porque los expresamos a través de nuestro lenguaje corporal, de forma inevitable, aunque queramos disimular. Ese estado de ánimo surge cuando estamos más c0nectados con nosotros mismos y nos sentimos en una situación de armonía interior. Es entonces cuando somos más convincentes expresando nuestras ideas y nuestros proyectos. Es entonces cuando podemos expresarnos con un  entusiasmo que puede resultar contagioso.


La confianza en nosotros mismos se percibe en nuestra forma de dirigirnos a los demás. Es algo sutil, no tiene que ver con la arrogancia. La confianza en uno mismo no está reñida con  el respeto hacia los demás. Esa confianza se rige más por el entusiasmo. Lo que perciben los demás es que esa persona tiene ganas de trabajar, que tiene iniciativa, perseverancia.
Ese estado de ánimo interior que genera el tener “buena presencia” ante los demás, puede variar según diferentes momentos de nuestra vida, pero en realidad todos podemos manifestarla y se puede aprender a conservarla cuando la perdemos en los momentos críticos de la vida. Lo más importante es que esa actitud interna nos permite afrontar las situaciones difíciles sin ansiedad ni temor.

dimecres, 1 de febrer del 2017

COMO CONSEGUIR QUE EL DINERO NOS AYUDE A SER FELICES



El dinero no siempre da la felicidad, hay que saber utilizarlo. Todos conocemos a personas que teniendo dinero suficiente para vivir o siendo realmente ricos, no se sienten felices.

Para sentirnos felices necesitamos algunos recursos personales como son:

1) sentirnos bien físicamente

2) tener la mente centrada

3) tener unos objetivos claros para conseguir que las cosas salgan como queremos

4) no dudar acerca de adonde queremos ir.



 Evitar que los estímulos de nuestro alrededor nos distraigan, nos ayudará a conseguir lo anterior y también podremos utilizar mejor nuestro dinero.

Es fundamental poder diferenciar entre las cosas que verdaderamente necesitamos y aquellas que son fruto de un deseo impulsivo. Utilizar nuestro dinero para adquirir cosas que realmente necesitamos produce una sensación placentera. 

Las cosas que más necesitamos son aquellas que tienen que ver con aspectos básicos de nuestra existencia: la alimentación y la ropa. Es importante priorizar la calidad al adquirirlas, es una forma de cuidarnos. En el caso de la alimentación elegir los alimentos de proximidad. En el caso de la ropa la calidad hará que nos dure más tiempo y que nos sintamos mejor vistiendo.


Es mejor evitar sobrecargarnos de cosas que realmente no necesitamos. También evitar las  “diversiones “ ruidosas o excesivas que muchas veces suelen generar gastos innecesarios. Esas “diversiones” nos dejan después una sensación de insatisfacción. Con frecuencia esas situaciones surgen de un deseo de impresionar a otros, o  de no saber que deseamos realmente. 

La condición previa para conseguir nuestros deseos es identificarlos. 

Puede ser útil hacer una lista con dos columnas: en una columna escribiremos  las  cosas necesarias  y en la otra las cosas que consideramos deseos innecesarios. Aunque la diferencia entre necesario y deseo innecesario es sutil, la elaboración de la lista nos ayudará a diferenciar entre ambas categorías.




Se puede completar la lista haciendo una escala de prioridades en cada columna, por ejemplo puntuando cada deseo o cada necesidad de uno a cinco. También poner al lado de cada deseo o de cada necesidad el motivo por el que lo hemos puesto en la lista. Eso nos ayudará a reflexionar hasta qué punto es una necesidad o un deseo.

Si nos atenemos a esta lista tal vez estaremos a salvo de los mensajes publicitarios que siempre nos animan a probar o a adquirir más y más cosas.





Si dejamos de consumir por impulso descubriremos que podemos satisfacer nuestras necesidades gastando menos. Incluso nos será posible ahorrar. Será entonces más fácil no depender tanto del dinero.
El dinero, en realidad, es solo un medio para conseguir lo que queremos. 


Hay muchas cosas que podemos hacer para las que no necesitamos dinero



Podemos divertirnos relacionandonos con los demás o disfrutando de la paz y la tranquilidad.



La sensación más placentera es la de no ser esclavos del dinero.

Una buena forma de emplear el dinero es gastar en los demás, sea haciendo regalos a las personas que queremos o ayudando a personas que lo necesitan. Es una sensación muy gratificante y que contribuye a nuestra felicidad.

dimecres, 25 de gener del 2017

QUE PODEMOS HACER PARA SENTIRNOS FELICES




Recibimos continuamente estímulos desde el exterior que hacen que nuestra mente responda de forma automática. Si no gobernamos nosotros nuestra propia mente, nos sentimos cansados y confusos.

Podemos conseguir sentirnos mejor con nosotros mismos, si somos capaces de controlar nuestra mente.





Las condiciones para conseguir ese objetivo serian:

1)        Conseguir lograr concentración mental.  Nuestra mente de forma espontánea  pasa rápidamente de un punto de atención a otro. Conseguir centrar nuestra atención en un solo punto y no permitir que nuestra mente se distraiga hacia deseos absurdos, sería una de las claves para conseguir una felicidad autentica. Si ejercitamos nuestra mente, en ese sentido, diariamente, descubriremos que podemos conseguir el nivel adecuado de concentración que permita que nuestra mente reelabore los datos que recibe, sin generar confusión y malestar.

2)       Plantearnos unos objetivos claros y saber cómo conseguirlos. Con frecuencia nos planteamos objetivos que luego no cumplimos: dejar de fumar, ir al gimnasio, ser amables con las personas de nuestro entorno y algunos otros. No conseguimos comportarnos como desearíamos porque nos dejamos llevar por nuestros impulsos. Estos impulsos nos distraen de nuestros objetivos y luego acabamos sintiéndonos tristes porque no hemos conseguido llegar donde nos proponíamos.

3)       Superar las dudas que podamos tener. Las dudas generan confusión y sufrimiento, pero al mismo tiempo, el hecho de dudar resulta estimulante para nuestra mente y por eso no podemos evitar la duda. Si entrenamos nuestra capacidad de concentración, conseguiremos reducir nuestras dudas y nos sentimos aliviados al sentir que las cosas empiezan a marchar con como queríamos.





Los tres puntos anteriores podrían resumirse en uno: aumentar nuestra capacidad de concentración. En las teorías budistas eso se consigue a través de la meditación. Ser consciente de la respiración, ayuda a concentrarse. A partir de la concentración podremos llegar a  la introspección y seremos más conscientes de cuáles son nuestros deseos más auténticos. Para meditar no es necesario ir a parajes lejanos. Se puede meditar en nuestro propio hogar.

Seguramente todos recordamos momentos en que hemos estado concentrados en una tarea o en una conversación, la sensación de felicidad suele acompañar esos momentos de concentración. Si observamos a una persona que está concentrada en una tarea veremos en su cara una expresión relajada.

Cuando aparecen pensamientos que nos distraen y nos alejan de aquello que estamos haciendo, nuestra tarea se entorpece. Lo más importante es bloquear esos pensamientos intrusos en cuanto aparecen. Hacernos conscientes de su existencia y observarlos como algo externo a nosotros, es una forma de detenerlos. Es una forma de impedir que nuestra mente quede atrapada de forma automática en esos pensamientos.



Observar y escuchar los estímulos de nuestro alrededor es una forma de hacernos conscientes de ellos y que no nos atrapen de forma automática. Podemos hacer la prueba, cuando alguien intenta convencernos de algo para su propio interés, escuchemos las palabras que dice y como las dice,  observemos sus gestos, su manera de expresarse. Si observamos y escuchamos atentamente, nos resultará más fácil concentrarnos. Probablemente conseguiremos información que nos va a ser más útil que si escuchamos las palabras literales que dice esa persona.
Podremos entonces tomar nuestras propias decisiones de acuerdo con lo que realmente queremos sin dejarnos llevar por nuestros impulsos.








dimarts, 17 de gener del 2017

COMO CONSEGUIR QUE NUESTRA MENTE NOS AYUDE A SER FELICES




Con frecuencia pensamos que ser feliz depende de tener más dinero, más cosas o más relaciones sociales. Pero no es así. Ser feliz depende en gran medida de como organizamos nuestra mente. También de como utilizamos los recursos que poseemos.

Nuestra mente funciona con unas leyes que a menudo desconocemos. Una de estas leyes es modificar la información que  nos llega de forma automática, sin que nosotros seamos conscientes de ello.

Si estamos atentos a esto podemos llegar a detectar el momento en que nuestra mente modifica la información que le llega del exterior e impedir que lo haga.
Ayudarnos a reforzar nuestras posibilidades de controlar nuestra mente es una de las metas que se plantea actualmente en  psicoterapia y también en las prácticas budistas.



Las personas que practican meditación que es una forma de observación de nuestro mundo interior, pueden ser más conscientes de como, en cuanto llega un estimulo del exterior a nuestra mente, esta lo modifica y produce una reacción que no siempre es la que corresponde al estimulo que nos llegó.

Si no somos conscientes de ello nos moveremos por impulsos, no por actos reflexionados. Esa reacción impulsiva nos puede llevar a desear cosas que no siempre nos convienen.


El deseo surge a menudo de intereses ajenos a nosotros: por ejemplo mensajes publicitarios o informaciones que nos llegan a través de personas que velan por sus intereses y no por los nuestros.

Actuar impulsivamente y buscar satisfacer  deseos de forma irreflexiva, nos lleva a un estado de entusiasmo. Cuando el entusiasmo decae, el sufrimiento y la frustración tienen una intensidad mayor que el placer obtenido. Si recibimos un nuevo estimulo desde el exterior, volverá a repetirse esa reacción de entusiamo y nuevamente sucederá un episodio de frustración. En esa cadena de acción- reacción- frustración se encuentra la génesis de muchas dependencias, por ejemplo,  dependencias alimentarias, compras compulsivas, dependencias sentimentales, ludopatías, o dependencias de sustancias diversas  y así un largo etcétera.





Otro aspecto que surge del funcionamiento automático de reprogramación de información por el que se rige nuestra mente, es el pensamiento negativo. En cuanto entra una información en nuestra mente, esta la transforma en un pensamiento negativo.  Aunque no queramos estar tristes, muchos de los condicionamientos personales de nuestra historia hacen que nuestra mente tenga este funcionamiento. Acabamos, entonces, teniendo pensamientos negativos que nos ponen tristes y nos hacen ver, a menudo, el lado pesimista de la vida.



En cuanto ese pensamiento está en nuestra mente ya tendemos a tomarlo como cierto y va a ser difícil cambiarlo. Para conseguirlo puede ser necesario recurrir a la ayuda de un buen psicoterapeuta que nos ayude a modificar ese tipo de pensamiento negativo.
Ser conscientes de cómo funciona nuestra mente nos ayudará a impedir que ese pensamiento negativo y la búsqueda compulsiva de satisfacciones frustrantes   invadan nuestra mente progresivamente.  

dimecres, 11 de gener del 2017

PORQUE A VECES DESEAMOS COSAS QUE NO NOS CONVIENEN


En la actualidad nos encontramos sometidos a múltiples estímulos que nos hacen desear cosas que realmente no necesitamos. A veces nos refugiamos en placeres que finalmente nos acaban causando dolor. Entender porque a veces deseamos o hacemos cosas que no nos convienen puede sernos útil para evitar vernos en situaciones difíciles.

Cuando deseamos algo sea de tipo material, emocional o social, se producen cambios en nuestro cerebro. De forma inmediata el deseo lo sentimos como sufrimiento y el conseguir aquello que deseamos lo sentimos como placer.

Podríamos definir tres formas de resolver el deseo:
Conseguir aquello que deseamos
 Buscar un placer sustitutorio

Aplacar el deseo sin satisfacerlo


La primera forma, conseguir aquello que deseamos, seria la manera más apropiada para resolver la situación de deseo. Es natural desear cosas o plantearnos objetivos. Cuando deseamos algo y lo conseguimos aparece una sensación de felicidad. Especialmente cuando son objetivos o cosas realistas y reflexionadas.

La segunda situación, buscar un placer sustitutorio, surge cuando no nos sentimos capaces de conseguir aquello que verdaderamente deseamos. Buscamos entonces algo que nos satisfaga de una manera más básica. Tal vez nos vayamos de compras o nos refugiemos en la comida o en el alcohol o tengamos cualquier otro tipo de conductas compulsivas.



Esta manera de intentar resolver el deseo, nos va a generar sufrimiento. Nos vamos a sentir peor que antes porque en realidad no hemos satisfecho el deseo que teníamos. Esta forma errónea de intentar satisfacer el deseo, está en la base de muchas adicciones. Al no satisfacerse el deseo real se busca una y otra vez refugio en alguna situación o sustancia que finalmente nos puede atrapar y de la que es difícil salir. Será necesario buscar, cada vez, sensaciones más fuertes para conseguir el placer.
Esos estímulos son también una forma de evadirnos de la realidad. Esa necesidad de evasión surge cuando, al no satisfacerse los deseos reales que nos aportarían placer, surgen el estrés y los sentimientos de impotencia.




La tercera forma de intentar resolver el deseo, reprimiéndolo, sería una forma de intentar aplacar el deseo sin satisfacerlo, lo cual lleva a una situación de insatisfacción que acabará perturbando el estado de ánimo y la relación con las personas del entorno. Optar por esta tercera forma de satisfacer el deseo es como fingir que no deseamos. En el fondo la persona queda insatisfecha.  
La persona insatisfecha puede disimular de diferentes formas su insatisfacción  buscando aspectos negativos a aquello que deseaba “en realidad no me gustaba”, “así vivo más tranquilo”. De esta forma se va limitando en su desarrollo personal. Tal vez dejará de lado situaciones laborales que podrían haber sido interesantes, o relaciones sentimentales, posiblemente satisfactorias, o cualquier otra situación que pudiera aportarle confort y satisfacción.



Esa aparente indiferencia, al no satisfacer los deseos, genera estados de ánimo de  frustración que dan lugar a sentimientos de rabia o bien a situaciones de apatía: la persona se siente desanimada pero con un fondo de amargura y de resentimiento. A veces la persona “no quiere ver”, que es lo que le está pasando realmente porque su orgullo se puede sentir herido si descubre que está adoptando una actitud errónea.


La única forma de poder sentir bienestar interior y serenidad seria identificando cuales son nuestros deseos reales  y no solo materiales, para poder encontrar la forma de realizarlos. No siempre será  posible realizar nuestros deseos. Necesitaríamos entonces poder desarrollar la capacidad de aceptar que nuestro deseo no pudo realizarse para poder valorar lo que si pudimos conseguir.