dijous, 26 d’octubre del 2017

COMO SER AMABLE Y AUTENTICO

A veces confundimos  ser autentico con ser poco amable. Como  si decir la verdad consistiera en decir cosas poco agradables.

Con frecuencia  tenemos la impresión de que no podemos fiarnos del todo de las personas que nos dicen algún cumplido.

En realidad la relación con las personas con las que nos relacionamos, se hace mucho más agradable si nos acostumbramos a decir cosas positivas que si decimos solo las negativas. Ambas existen ¿por qué decir solo las negativas?

Los comentarios positivos son como caricias que ofrecemos a las personas que nos rodean, siempre que expresen amabilidad comprensión y respeto.  

Si estamos enfadados con alguien evidentemente nos va a costar decirle cosas positivas pero también es posible que la relación mejore si intentamos dialogar con esa persona partiendo de alguna premisa positiva. Tal vez esto facilitará que la otra persona pueda escucharnos aunque en nuestro relato incluyamos también los aspectos negativos que nos hicieron enfadar.

En otros momentos tendremos que decirle a alguien algo que no nos haya gustado y temeremos disgustarle. Pero si tratamos a la otra persona con amabilidad y no intentamos humillarle podremos decir lo que sea sin problemas. La otra persona no va a sentirse ofendida, y tal vez aclararemos algún  malentendido.

¿Pero cómo hacer comentarios positivos?

a)   una condición esencial es que los comentarios positivos sean hechos desde la sinceridad. Si hacemos un elogio a alguien tiene que basarse en algo que sea autentico.

b)   Expresar lo que pensamos con  respeto.

c)    Es conveniente estar atentos a nuestro lenguaje corporal. Este debiera transmitir una actitud cálida y comprensiva.





En nuestro día a día podríamos hacer la prueba de decir comentarios positivos a las personas con las que nos relacionemos durante una semana. Nos resultará sorprendente ver como se modifica la relación con esas personas. Puede tratarse de alguien que nos atendió en una tienda, o en el transporte público, o alguien en nuestro trabajo o  de nuestra familia. Gracias a esa actitud positiva observaremos que las personas están más dispuestas a escucharnos y más predispuestas a ayudarnos.




dijous, 19 d’octubre del 2017

PREGUNTAR SIN AGOBIAR



A veces pensamos que es imprudente o innecesario preguntar a los demás acerca de sus sentimientos o de sus pensamientos. Este temor puede distorsionar nuestra relación de pareja o la relación que tenemos con otras personas de nuestro entorno social o profesional.
Preguntar es necesario para poder entender  que le sucede y que piensa la persona con la que nos estemos relacionando.



La cuestión importante a tener en cuenta es: ¿cómo preguntar?:

1) Hacer preguntas abiertas que hagan que el otro exponga sus ideas puede ayudar a resolver malentendidos. Es conveniente dejar que la otra persona exprese sus sentimientos.

2) Nuestra actitud debiera  ser abierta y tolerante.Si estamos dispuestos a escuchar, podremos tal vez descubrir que estamos equivocados en algún aspecto. Si fuera así, estar dispuestos a cambiar nuestra manera de comportarnos, nos podrá permitir también que el otro nos escuche cuando demos nuestras razones.

3) El tono de la pregunta debiera ser amistoso

4) Es importante cuidar el lenguaje corporal. Adoptar una actitud receptiva, sin expresar enfado,  ayudará a que la otra persona se sienta más cómoda expresando lo que piensa.

5) El tono de las preguntas será distinto si se trata de una relación personal o profesional.

6) Hay que saber elegir el momento para hacer las preguntas.



Aunque nos resulte incomodo al principio, utilizar una comunicación más directa en nuestras relaciones personales, pronto descubriremos que es más fácil relacionarse con los demás porque entenderemos que les sucede. También esa comunicación más abierta permitirá que nosotros podamos expresarnos y que los otros no tengan que adivinar nuestro pensamiento.

Si aprendemos comunicarnos, sin miedo a hacer preguntas, descubriremos que es posible zanjar cuestiones pendientes y disipar temores que nos angustiaban.  






diumenge, 8 d’octubre del 2017

¿ COMO EMPATIZAR CON LOS DEMÁS?



Aunque pensamos que entendemos a los demás no siempre es así.
Nos habrá sucedido alguna vez que nuestro cónyuge o una persona amiga o un colega, se nos ha acercado con expresión preocupada y nos ha explicado cómo se sentía en relación a algún tema. Tal vez nosotros hemos contestado algo y la otra persona se ha enfadado con nosotros. Hemos pensado entonces que no entendíamos nada.
Alguien nos dirá “es que te falta empatía”. 
¿Y qué es la empatía?”


La empatía es la capacidad de intentar entender que piensa y que siente la persona con la que estamos hablando, dejando de lado que es lo que pensamos y sentimos nosotros en relación con el tema de que  se trate.

 Para empatizar con otra persona tendríamos que:
A) intentar entender lo que piensa 

B) intentar entender lo que siente

C) saber transmitir este entendimiento de sus pensamientos y de sus sentimientos de manera cálida y respetuosa para que la otra persona se siente comprendida y aceptada.





A) Para intentar entender lo que piensa la otra persona nos tenemos que concentrar en escucharla, dejando de lado lo que pensemos nosotros acerca del tema de que se trate, simplemente escuchar atentamente. 
En situaciones de conflicto esto es difícil porque nos pondremos a la defensiva y no escucharemos al otro, solo pensaremos en defendernos, con lo cual perderemos capacidad de atención.

Escuchar al otro requiere prestarle nuestro tiempo y atención.

Si hemos escuchado atentamente al otro, podremos decirle en voz alta lo que hemos entendido de lo que nos ha dicho para verificar que es correcto.

Ser capaces de repetir lo que dijo la otra persona se consigue si hemos escuchado atentamente. La otra persona captará que le hemos escuchado. Podemos añadir alguna expresión en el  sentido, “si he entendido bien, parece que….”


El tono que usemos es importante. No se trata de repetir lo que dijo el otro como si lo hubiéramos memorizado, sino sintetizar la idea que hemos entendido y transmitirla con respeto.

No quiere decir que estemos de acuerdo con lo que nos dijo, ni que le estemos dando la razón, simplemente transmitimos que le hemos escuchado.

Adaptar lo que digamos al contexto también es importante. 
B) Intentar entender cómo  se siente la otra persona en relación a lo que nos ha explicado, nos ayudará a comprender mejor que es lo que nos están expresando.

Si la otra persona capta que estamos entendiendo y teniendo en cuenta sus sentimientos no se pondrá a la defensiva y es más probable que pueda entender y aceptar nuestros sentimientos. Esto nos ayudará en situaciones de conflicto.





En la mayoría de los casos, cuando alguien nos habla de algo que le preocupa, lo más importante es saber escuchar y que la otra persona entienda que le hemos escuchado y que aceptamos lo que nos dice desde el respeto. No se trata de “ayudarle” o de “resolverle el problema”. Con frecuencia lo único que necesita la otra persona es ser comprendida y escuchada.












dimarts, 3 d’octubre del 2017

COMO REACCIONAR CUANDO ALGUIEN NOS CRITICA


Es doloroso recibir una critica. Nuestro primer impulso puede ser defendernos. También puede ser que optemos por callar  y simular que no hemos oido nada.
Una tercera opción seria aceptar la critica que nos han hecho y decirle a la  persona que nos ha criticado, algo en ese sentido .
Si aceptamos la critica que nos han hecho , curiosamente , el otro queda desarmado.
Pero, ¿ como aceptar la crítica , sin caer en ironías, o revanchas y respetando otro?



Es difícil aprender como reaccionar ante una critica sin defendernos si cuando recibimos una critica nuestro orgullo resulta ofendido, o si tenemos miedo a descontrolarnos o a ser descubiertos en alguna fragilidad nuestra.
Pero está comprobado que cuando que cuando conseguimos encontrar algo de verdad en lo que nos ha dicho el otro al criticarnos y somos capaces de contestar sin defendernos , el otro resulta desarmado y la critica pierde fuerza.



Una de las claves seria intentar captar que hay de verdad en la critica que la otra persona nos ha hecho.
Imaginemos que nuestra pareja nos dice “te odio” podríamos empezar por preguntarle  que quiere decir con lo que nos ha dicho. El objetivo seria que pudiera concretar que quiere expresar con esa frase. No deberíamos tener tener miedo a lo que pueda surgir.
Tenemos que encontrar las palabras adecuadas para decir algo a la otra persona que no suene a un ataque por lo que nos ha dicho, algo así como “podemos hablar de esto?”
Si la otra persona puede concretar a que se refiere  y no tenemos miedo de escucharla, podremos ver a que aspectos concretos de nuestra conducta se refiere  con su frase. Tal vez entenderemos entonces que sentimientos le mueven a decirnos una frase tan dura.


Además de en la relación de pareja ,otros ámbitos de relación pueden ser propicios a recibir criticas: nuestro lugar de trabajo, un grupo de amigos, nuestra familia más próxima y así un largo etcétera, pero siempre la situación es la misma: defendernos solo conseguirá empeorar la situación porque el otro se defenderá atacándonos más duramente.
Si escuchamos al otro para intentar entender su verdad  y verbalizamos en voz alta que aceptamos que puede  tener sus razones en lo que está diciendo, podremos a continuación dialogar acerca de lo sucedido y podremos ver que hacer para que tanto nosotros como la otra persona nos sintamos mejor el uno con el otro.


Ver que hay de verdad en la critica que alguien nos hizo , no quiere decir darle la razón, pero si intentar entender que sentimientos le mueven a decirnos lo que nos haya dicho y buscar el dialogo . Si entendemos el porqué de la crítica, tal vez descubriremos, también, alguna verdad sobre nosotros mismos o entenderemos mejor que sentimientos mueven a la otra persona a decirnos lo que nos dijo.

dimecres, 27 de setembre del 2017

COMO COMUNICARNOS BIEN CON LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN

Comunicarnos bien con las personas que nos rodean es fundamental para poder sentirnos bien con nosotros mismos.
Si conseguimos comunicarnos adecuadamente con  las personas de nuestro entorno sentiremos que todo fluye de una manera más agradable, nos sentiremos comprendidos y también comprenderemos a los otros.



Para lograr esa buena comunicación con los demás se requieren tres actores fundamentales:
1)   Saber escuchar
2) Saber expresar nuestros sentimientos adecuadamente
3) Tener una actitud de respeto hacia los demás.

Cuando alguien no escucha a los otros, no expresa adecuadamente sus sentimientos y no transmite una actitud de respeto, se producen cortocircuitos en la comunicación que generan tensiones, rupturas de relaciones y frecuentemente pueden haber discusiones. Todo esto es una fuente de malestar personal para las personas implicadas en la situación.

Escuchar bien quiere decir prestar atención a lo que la otra persona nos está diciendo, sin prejuicios y sin ponernos a la defensiva.

Expresar  nuestros sentimientos adecuadamente, quiere decir poder hablar de cómo nos sentimos sin mostrarnos hirientes hacia la persona que nos escucha. Este aspecto es delicado, porque con frecuencia no somos conscientes de como puede escuchar la otra persona aquello que estamos diciendo. Sucede a menudo con las bromas que pretendiendo ser simpáticas son más ofensivas de lo que pudiéramos imaginar. 

La actitud de respeto hacia los demás sería básicamente poder dirigirnos a los demás sin menospreciarles. A veces pretendiendo ser simpáticos podemos hablar al otro con una actitud de superioridad que le puede resultar ofensiva. De nuevo aquí, encontraríamos situaciones personales en las que no hemos sido conscientes de cómo nos acercábamos al otro y la otra persona ha acabado retirándose sin que nosotros entendiéramos que le había sucedido.



La comunicación entre humanos está llena de matices sutiles que conviene tener en cuenta cuando nos relacionamos con los demás, especialmente con las personas más próximas a nosotros. De lo contrario se desencadenan conflictos de relación de pareja, ruptura de amistades o problemas con los compañeros de trabajo que no acabamos de entender.
Estos conflictos surgen a menudo porque nos cuesta captar cual es nuestro papel en esas situaciones.  
No podemos cambiar a los demás pero si podemos intentar entender que papel tenemos nosotros en el conflicto para ver como remediarlo.
Uno de los errores frecuentes es intentar esconder nuestros sentimientos por miedo a desencadenar el conflicto. Esta táctica solo hace que empeorar la situación. En cambio poder encontrar la forma de hablar de manera clara de que es lo que nosotros sentimos ante determinado hecho puede ayudarnos a que la otra persona nos aclare cual es su punto de vista respecto a la situación.



Un ejercicio interesante puede ser escribir en un papel que es lo que nos dijo la persona con la que tuvimos algún conflicto y que es lo que respondimos nosotros.
Si después reflexionamos acerca de la respuesta que dimos podemos analizar si esa fue o no una buena respuesta que favoreció la comunicación o no. Podremos también  analizar las consecuencias de esta respuesta ¿nos ayudó a resolver el problema? ¿ lo empeoró?¿por qué ?


dijous, 21 de setembre del 2017

COMO EVITAR UNA DISCUSIÓN Y CONSEGUIR UNA BUENA RELACIÓN

Cuando nos relacionamos con los demás pueden surgir situaciones conflictivas que crean tensión y pueden acabar en una discusión. Surgen entonces acusaciones mutuas y o bien acabamos por sentirnos culpables o culpamos al otro.



Ninguna de las dos opciones ayuda a resolver el problema. En ambas aparecen pensamientos que no reflejan la realidad tal como es. Tanto si nos culpamos a nosotros mismos como si culpamos al otro, lo más probable es que estemos distorsionando la realidad.
Si culpamos al otro nos sentiremos ofendidos, enfadados y dolidos.
Si nos culpamos a nosotros mismos nos sentiremos avergonzados  y eso nos generará angustia.
Ambas situaciones generan mucho dolor.


Si observamos la conducta de alguien que discute sintiendo que el otro es culpable veremos que sus argumentos son siempre a la defensiva, ya que siente que su interlocutor no ha actuado bien. La tendencia del que culpa al otro es de apartarse de la persona que siente que le ofendió o bien buscar una revancha con lo cual se generan nuevas discusiones y rencores.



En cambio la persona que tiende a sentirse culpable suele alejarse de los demás por temor a ser criticada. Al apartarse, pierde relaciones y va surgiendo en ella un sentimiento de fracaso y de desánimo.


Una solución alternativa en las situaciones conflictivas que surjan en nuestra relación con los demás, seria  pensar sin prejuicios, en lo que ha sucedido intentando entender  cual  es el problema
 Eso nos ayudaría a ver qué es lo que se puede hacer para resolver la situación.
Aunque estemos tristes, dolidos o preocupados por la situación, si tenemos curiosidad por entender podremos sentirnos mejor.
Poder hablar con la persona con la que hemos discutido para aclarar las cosas puede ayudar siempre y cuando estemos seguros de no acabar repitiendo la discusión.
Si la actitud mutua es de respeto y comprensión se podrá restablecer la confianza y la relación será satisfactoria para ambas partes.


dimecres, 13 de setembre del 2017

COMO MEJORAR NUESTRA RELACION CON LOS DEMÁS



Nuestro estado de ánimo influye en como vemos la realidad. Podemos ver la realidad de diferente forma según como nos sintamos con nosotros mismos, lo cual dará lugar a distorsiones de la realidad que generaran conflictos a nuestro alrededor.




Distorsionamos la realidad cuando somos muy rápidos sacando conclusiones, o bien siendo rotundos y sin matices en las opiniones que tenemos de los demás.

También distorsionamos nuestra realidad cuando nos sentimos derrotados y nos decimos a nosotros mismos: “las cosas no cambiaran”.


 Nuestra relación con los demás se verá condicionada por la forma como les percibimos:

Podemos ver la parte positiva de algunas personas, de otras en cambio, solo veremos la parte negativa. A veces etiquetamos a algunas personas, costándonos entonces ver sus cambios y aproximarnos a ellos de acuerdo con esos cambios.

Podemos tener tendencia a culpar a los demás de lo que nos sucede o por el contrario tender  a autoinculparnos.


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 Ser objetivos nos ayudará a entender algo mejor la realidad de nuestro entorno y a mejorar nuestra relación con las personas más próximas a nosotros.

 Para conseguir ser objetivos se trataría de poder analizar cualquier situación conflictiva sin prejuicios, intentando detectar que ha sucedido, esto nos ayudaría a poder encontrar la forma de resolver  el conflicto. 
Tener curiosidad por entender que ha sucedido, nos ayudará a superar sentimientos de tristeza o de preocupación ante determinados hechos.


La forma como nos comunicamos con los demás en las situaciones conflictivas también es muy importante: 

1) ser capaces de escuchar para entender la critica que nos haga la otra persona.

2) hablar de forma tranquila, respetuosa, exponiendo nuestra forma de pensar.

3) Dialogar con la otra persona sin imponer nuestra opinión. 



 Una actitud abierta y comprensiva con ganas de entender y de que el otro nos entienda, puede facilitar que se establezca una relación confiada y satisfactoria