dimarts, 3 d’octubre del 2017
COMO REACCIONAR CUANDO ALGUIEN NOS CRITICA
Es doloroso recibir una critica. Nuestro primer impulso puede ser defendernos. También puede ser que optemos por callar y simular que no hemos oido nada.
Una tercera opción seria aceptar la critica que nos han hecho y decirle a la persona que nos ha criticado, algo en ese sentido .
Si aceptamos la critica que nos han hecho , curiosamente , el otro queda desarmado.
Pero, ¿ como aceptar la crítica , sin caer en ironías, o revanchas y respetando otro?
Es difícil aprender como reaccionar ante una critica sin defendernos si cuando recibimos una critica nuestro orgullo resulta ofendido, o si tenemos miedo a descontrolarnos o a ser descubiertos en alguna fragilidad nuestra.
Pero está comprobado que cuando que cuando conseguimos encontrar algo de verdad en lo que nos ha dicho el otro al criticarnos y somos capaces de contestar sin defendernos , el otro resulta desarmado y la critica pierde fuerza.
Una de las claves seria intentar captar que hay de verdad en la critica que la otra persona nos ha hecho.
Imaginemos que nuestra pareja nos dice “te odio” podríamos empezar por preguntarle que quiere decir con lo que nos ha dicho. El objetivo seria que pudiera concretar que quiere expresar con esa frase. No deberíamos tener tener miedo a lo que pueda surgir.
Tenemos que encontrar las palabras adecuadas para decir algo a la otra persona que no suene a un ataque por lo que nos ha dicho, algo así como “podemos hablar de esto?”
Si la otra persona puede concretar a que se refiere y no tenemos miedo de escucharla, podremos ver a que aspectos concretos de nuestra conducta se refiere con su frase. Tal vez entenderemos entonces que sentimientos le mueven a decirnos una frase tan dura.
Además de en la relación de pareja ,otros ámbitos de relación pueden ser propicios a recibir criticas: nuestro lugar de trabajo, un grupo de amigos, nuestra familia más próxima y así un largo etcétera, pero siempre la situación es la misma: defendernos solo conseguirá empeorar la situación porque el otro se defenderá atacándonos más duramente.
Si escuchamos al otro para intentar entender su verdad y verbalizamos en voz alta que aceptamos que puede tener sus razones en lo que está diciendo, podremos a continuación dialogar acerca de lo sucedido y podremos ver que hacer para que tanto nosotros como la otra persona nos sintamos mejor el uno con el otro.
Ver que hay de verdad en la critica que alguien nos hizo , no quiere decir darle la razón, pero si intentar entender que sentimientos le mueven a decirnos lo que nos haya dicho y buscar el dialogo . Si entendemos el porqué de la crítica, tal vez descubriremos, también, alguna verdad sobre nosotros mismos o entenderemos mejor que sentimientos mueven a la otra persona a decirnos lo que nos dijo.
dimecres, 27 de setembre del 2017
COMO COMUNICARNOS BIEN CON LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN
Comunicarnos
bien con las personas que nos rodean es fundamental para poder sentirnos bien
con nosotros mismos.
Si
conseguimos comunicarnos adecuadamente con
las personas de nuestro entorno sentiremos que todo fluye de una manera
más agradable, nos sentiremos comprendidos y también comprenderemos a los
otros.
Para lograr esa buena comunicación con los demás se
requieren tres actores fundamentales:
1)
Saber
escuchar
2) Saber expresar nuestros sentimientos
adecuadamente
3) Tener una actitud de respeto
hacia los demás.
Cuando
alguien no escucha a los otros, no expresa adecuadamente sus sentimientos y no
transmite una actitud de respeto, se producen cortocircuitos en la comunicación
que generan tensiones, rupturas de relaciones y frecuentemente pueden haber
discusiones. Todo esto es una fuente de malestar personal para las personas
implicadas en la situación.
Escuchar bien quiere decir prestar
atención a lo que la otra persona nos está diciendo, sin prejuicios y sin
ponernos a la defensiva.
Expresar nuestros sentimientos
adecuadamente, quiere decir poder hablar de cómo nos
sentimos sin mostrarnos hirientes hacia la persona que nos escucha. Este aspecto
es delicado, porque con frecuencia no somos conscientes de como puede escuchar
la otra persona aquello que estamos diciendo. Sucede a menudo con las bromas
que pretendiendo ser simpáticas son más ofensivas de lo que pudiéramos
imaginar.
La actitud de respeto hacia los demás
sería básicamente poder dirigirnos a los demás sin menospreciarles. A veces
pretendiendo ser simpáticos podemos hablar al otro con una actitud de
superioridad que le puede resultar ofensiva. De nuevo aquí, encontraríamos situaciones
personales en las que no hemos sido conscientes de cómo nos acercábamos al otro
y la otra persona ha acabado retirándose sin que nosotros entendiéramos que le había
sucedido.
La comunicación entre humanos está llena de matices sutiles que conviene
tener en cuenta cuando nos relacionamos con los demás, especialmente con las personas
más próximas a nosotros. De lo contrario se desencadenan conflictos de relación
de pareja, ruptura de amistades o problemas con los compañeros de trabajo que
no acabamos de entender.
Estos
conflictos surgen a menudo porque nos cuesta captar cual es nuestro papel en esas
situaciones.
No podemos
cambiar a los demás pero si podemos intentar entender que papel tenemos
nosotros en el conflicto para ver como remediarlo.
Uno de
los errores frecuentes es intentar esconder nuestros sentimientos por miedo a
desencadenar el conflicto. Esta táctica solo hace que empeorar la situación. En
cambio poder encontrar la forma de hablar de manera clara de que es lo que
nosotros sentimos ante determinado hecho puede ayudarnos a que la otra persona
nos aclare cual es su punto de vista respecto a la situación.
Un
ejercicio interesante puede ser escribir en un papel que es lo que nos dijo la
persona con la que tuvimos algún conflicto y que es lo que respondimos nosotros.
Si después
reflexionamos acerca de la respuesta que dimos podemos analizar si esa fue o no
una buena respuesta que favoreció la comunicación o no. Podremos también analizar las consecuencias de esta respuesta ¿nos
ayudó a resolver el problema? ¿ lo empeoró?¿por qué ?
dijous, 21 de setembre del 2017
COMO EVITAR UNA DISCUSIÓN Y CONSEGUIR UNA BUENA RELACIÓN
Cuando nos relacionamos con los demás
pueden surgir situaciones conflictivas que crean tensión y pueden acabar en una
discusión. Surgen entonces acusaciones mutuas y o bien acabamos por sentirnos
culpables o culpamos al otro.
Ninguna de las dos opciones
ayuda a resolver el problema. En ambas aparecen pensamientos que no reflejan la
realidad tal como es. Tanto si nos culpamos a nosotros mismos como si culpamos
al otro, lo más probable es que estemos distorsionando la realidad.
Si culpamos al otro nos
sentiremos ofendidos, enfadados y dolidos.
Si nos culpamos a nosotros
mismos nos sentiremos avergonzados y eso nos generará angustia.
Ambas situaciones generan
mucho dolor.
Si observamos la conducta de
alguien que discute sintiendo que el otro es culpable veremos que sus
argumentos son siempre a la defensiva, ya que siente que su interlocutor no ha
actuado bien. La tendencia del que culpa al otro es de apartarse de la persona
que siente que le ofendió o bien buscar una revancha con lo cual se generan
nuevas discusiones y rencores.
En cambio la persona que tiende
a sentirse culpable suele alejarse de los demás por temor a ser criticada. Al apartarse,
pierde relaciones y va surgiendo en ella un sentimiento de fracaso y de desánimo.
Una solución alternativa en las situaciones conflictivas que
surjan en nuestra relación con los demás, seria pensar sin
prejuicios, en lo que ha sucedido intentando entender cual es el
problema
Eso nos ayudaría a ver
qué es lo que se puede hacer para resolver la situación.
Aunque estemos tristes, dolidos
o preocupados por la situación, si tenemos curiosidad por entender
podremos sentirnos mejor.
Poder hablar con la persona con
la que hemos discutido para aclarar las cosas puede ayudar siempre y cuando
estemos seguros de no acabar repitiendo la discusión.
Si la actitud mutua es de
respeto y comprensión se podrá restablecer la confianza y la relación será
satisfactoria para ambas partes.
dimecres, 13 de setembre del 2017
COMO MEJORAR NUESTRA RELACION CON LOS DEMÁS
Nuestro estado de ánimo influye en como vemos la realidad. Podemos ver la realidad de diferente forma según como nos sintamos con nosotros mismos, lo cual dará lugar a distorsiones de la realidad que generaran conflictos a nuestro alrededor.
Distorsionamos la
realidad cuando somos muy rápidos sacando conclusiones, o bien siendo rotundos
y sin matices en las opiniones que tenemos de los demás.
También
distorsionamos nuestra realidad cuando nos sentimos derrotados y nos decimos a
nosotros mismos: “las cosas no cambiaran”.
Nuestra relación con los demás se verá
condicionada por la forma como les percibimos:
Podemos
ver la parte positiva de algunas personas, de otras en cambio, solo veremos la
parte negativa. A veces etiquetamos a algunas personas, costándonos entonces
ver sus cambios y aproximarnos a ellos de acuerdo con esos cambios.
Podemos
tener tendencia a culpar a los demás de lo que nos sucede o por el contrario
tender a autoinculparnos.
Ser objetivos nos ayudará a entender algo
mejor la realidad de nuestro entorno y a mejorar nuestra relación con las
personas más próximas a nosotros.
Para
conseguir ser objetivos se trataría de poder analizar cualquier situación
conflictiva sin prejuicios, intentando detectar que ha sucedido, esto nos ayudaría
a poder encontrar la forma de resolver el conflicto.
Tener
curiosidad por entender que ha sucedido, nos ayudará a superar sentimientos de
tristeza o de preocupación ante determinados hechos.
La
forma como nos comunicamos con los demás en las situaciones conflictivas
también es muy importante:
1)
ser capaces de escuchar para entender la critica que nos haga la otra persona.
2)
hablar de forma tranquila, respetuosa, exponiendo nuestra forma de pensar.
3)
Dialogar con la otra persona sin imponer nuestra opinión.
Una
actitud abierta y comprensiva con ganas de entender y de que el otro nos entienda,
puede facilitar que se establezca una relación confiada y satisfactoria
dilluns, 4 de setembre del 2017
QUE INFLUYE PARA QUE UNA PAREJA SEA FELIZ
Se han hecho estudios acerca de los factores que influyen para que una pareja sea feliz. En estas investigaciones se tenía en cuenta muchos factores personales, familiares y demográficos.
Sorprendentemente se llegó a la conclusión de que ninguno de estos
factores era determinante para que la relación de la pareja fuera buena o mala.
Independientemente de la edad, de si tenían hijos o no, del nivel socio-cultural
o económico de ambos, la relación entre
ambos miembros de la pareja podía ser feliz
o no.
En estas investigaciones se llegó a
verificar que el factor que más influía en la
calidad de la relación entre las dos personas de la pareja, era la actitud de
cada uno de ellos hacia el otro y hacia sí mismo. Sin embargo, los
investigadores tuvieron que reconocer que incluso en el tema de las actitudes había
que matizar mucho más.
La actitud
de cada una de las dos personas de la pareja puede oscilar entre la actitud de
sumisión, de exigencia, de dependencia o de desapego. Cada una de estas actitudes
condiciona un abanico de sentimientos y de comportamientos en la relación del
individuo con el entorno y especialmente con las personas más próximas.
Una persona con tendencia a la sumisión tenderá a querer complacer a las demás, a
eludir las situaciones conflictivas, se derrumbará a la mínima crítica y
tenderá a sentirse culpable si algo va mal.
Una persona con tendencia a ser exigente tenderá a esperar que el otro le satisfaga
en todos sus deseos y manifestará su enfado si esto no se cumple.
Aunque pudiéramos pensar que una
persona sumisa y una persona exigente pudieran ser complementarias, en la práctica,
al cabo de poco tiempo surgirían problemas.
Lo mismo sucedería con las otras dos
actitudes definidas por los investigadores: la actitud de dependencia y la
actitud de desapego.
En
la actitud de dependencia
destacan el miedo a ser rechazado por el otro, la necesidad de recibir elogios
con frecuencia y el esperar que el otro sepa siempre como hacernos felices.
En la actitud de desapego, destaca la necesidad de ser siempre perfecto, dificultad
para aceptar los errores propios y ajenos.
La persona con actitud de desapego tiende a ser reservada en cuanto a
sus sentimientos y sus pensamientos.
Los
investigadores hallaron otro factor determinante en la calidad de la relación
de pareja y es el manejo de la culpa. Las personas que tendían
a culpar al otro de todo lo que sucedía tendían a sentirse más infelices y a
tener más dificultades para mejorar la calidad de la relación. Las personas que
tendían a autoinculparse de los problemas, se sentían bloqueadas y desanimadas,
corriendo el riesgo de caer en una depresión. Es decir, no ayuda a salir de una situación conflictiva culpar al otro pero
tampoco ayuda la tendencia a autoinculparse.
Se halló que el esquema mental que ayuda a resolver las situaciones de conflicto en
la relación de pareja es la
responsabilidad personal: esta sería una actitud de respeto y escucha de lo que
el otro nos transmite y en el momento en
que surge un problema, intentar aprender de la situación para resolver el
conflicto.
dilluns, 28 d’agost del 2017
QUE HACER CUANDO LA RELACION DE PAREJA ES DIFICIL
Cuando la relación de pareja es difícil podemos optar por una de las siguientes opciones:
1) Mantener la relación tal como está sin hacer nada
2) Romper la relación
3) Intentar mejorar la relación
1) Aunque parezca curioso la primera opción: “ mantener la relación sin hacer nada”, es la opción más frecuentemente elegida.
Se suele preferir esta opción cuando no se sabe que se quiere hacer y hay un profundo temor que impide plantearse otras opciones.
En estas circunstancias influyen sentimientos de miedo a la soledad o sentimientos de vergüenza o temor a asumir un fracaso ante un posible divorcio.
2) “Romper la relación” , también suele ser frecuente . Puede ser necesario, incluso conveniente, en algunas situaciones en las que los cónyuges se están perjudicando seriamente . Pueden ser situaciones de incompatibilidad de caracteres, o bien de otras circunstancias que resulten dañinas para ambos y que no se pueden solucionar de otra forma.
Es la opción más viable cuando sentimos que realmente nos hemos equivocado de persona y que no podemos proseguir la relación .
3) La tercera opción “intentar mejorar la relación”, nos plantea tres posibilidades:
a) confiar en que nuestra pareja cambie espontáneamente .
b) esforzarnos en cambiar al otro.
c) Intentar cambiar algo de nosotros mismos .
En realidad, “esperar que el otro cambie espontáneamente “ se parece a “mantener la relación sin hacer nada” , es una opción que a la larga nos crea frustración.
“Esforzarse en cambiar a la otra persona”, suele generar discusiones, porque la otra persona tenderá a perseverar en su comportamiento.
La única opción viable , seria intentar cambiar algo de nosotros mismos. Aunque es costoso y genera dolor reconocer nuestras partes menos aceptables, cambiar algo de nosotros mismos, puede llevarnos a un autentico cambio en la relación.
1) Mantener la relación tal como está sin hacer nada
2) Romper la relación
3) Intentar mejorar la relación
1) Aunque parezca curioso la primera opción: “ mantener la relación sin hacer nada”, es la opción más frecuentemente elegida.
Se suele preferir esta opción cuando no se sabe que se quiere hacer y hay un profundo temor que impide plantearse otras opciones.
En estas circunstancias influyen sentimientos de miedo a la soledad o sentimientos de vergüenza o temor a asumir un fracaso ante un posible divorcio.
2) “Romper la relación” , también suele ser frecuente . Puede ser necesario, incluso conveniente, en algunas situaciones en las que los cónyuges se están perjudicando seriamente . Pueden ser situaciones de incompatibilidad de caracteres, o bien de otras circunstancias que resulten dañinas para ambos y que no se pueden solucionar de otra forma.
Es la opción más viable cuando sentimos que realmente nos hemos equivocado de persona y que no podemos proseguir la relación .
3) La tercera opción “intentar mejorar la relación”, nos plantea tres posibilidades:
a) confiar en que nuestra pareja cambie espontáneamente .
b) esforzarnos en cambiar al otro.
c) Intentar cambiar algo de nosotros mismos .
En realidad, “esperar que el otro cambie espontáneamente “ se parece a “mantener la relación sin hacer nada” , es una opción que a la larga nos crea frustración.
“Esforzarse en cambiar a la otra persona”, suele generar discusiones, porque la otra persona tenderá a perseverar en su comportamiento.
La única opción viable , seria intentar cambiar algo de nosotros mismos. Aunque es costoso y genera dolor reconocer nuestras partes menos aceptables, cambiar algo de nosotros mismos, puede llevarnos a un autentico cambio en la relación.
divendres, 18 d’agost del 2017
MEJORAR NUESTRA RELACION DE PAREJA ES POSIBLE
En investigaciones recientes se ha comprobado que cuando una relación de pareja es conflictiva existe un importante desconocimiento de cual es el estado de animo del cónyuge. Una de las personas de la pareja puede estar pensando que su pareja es feliz y en cambio esta persona encontrarse deprimida. Es como si ambas personas de la pareja estuvieran viviendo realidades distintas.
En cambio , cuando la relación de pareja es feliz es habitual que ambos tengan un visión similar del estado de la relación de pareja. Es decir, están más en sintonía.
Aceptar que nosotros tenemos un papel en el problema que nos afecta , requeriría un autoanalisis que nos resultaría doloroso, pero nos permitiría empezar replantearnos las cosas de otra manera.
Podremos mejorar muestra relación de pareja si pudiéramos salir de esa situación en la que culpamos al otro/a y pudiéramos reflexionar acerca de nuestra forma de comportarnos, aunque eso implique cambiar algo de nuestra forma de ser .
No es fácil que uno mismo pueda ver en que aspectos colabora a mantener una relación de pareja difícil . En ocasiones es conveniente poder consultar a un psicólogo clínico que nos ayude en este aspecto
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