dimarts, 22 de maig del 2018

VIVIR BIEN CONTIGO MISMO



Conocernos a nosotros mismos y asumir como somos nos ayudará a poder disfrutar de las cosas que nos aporta la vida. 

                                       
Tres premisas básicas son fundamentales para conocernos y aceptarnos:

  1. Potenciar los sentimientos positivos porque son capaces de mantener a raya a los sentimientos negativos.

  1. Saber que la felicidad son momentos , no es eterna. Hay que saber  disfrutar  de esos momentos

  1. Lo importante no es lo que nos sucede sino como lo vivimos.

Se ha constatado que la actividad nos ayuda a sentirnos mejor porque cuando estamos activos segregamos dopamina; es una hormona que nos proporciona sensación de placer. 
En cambio estar inactivos nos deprime.


Practicar algún deporte mejora nuestras condiciones físicas pero también nos ayuda a sentirnos más seguros de nosotros mismos.
Si nos observamos a nosotros mismos, nos daremos cuenta de que, a menudo, al cabo de un tiempo de haber conseguido algo que deseábamos mucho, ya no nos proporciona tanta satisfacción , incluso no lo valoramos. 
Se trataría de poder introducir variaciones en lo que nos aporta placer, para poder seguir viéndolo con ojos nuevos, porque los contrastes también nos ayudarán a valorarlo. Eso es así porque al ser humano le atrae lo nuevo, lo desconocido, pero también teme la novedad .
Entrenarnos para descubrir lo nuevo en las situaciones habituales, nos ayudará a valorar más lo que tenemos.

Sentirnos integrados dentro de algún grupo social nos ayuda a evitar la soledad. 
Las personas que viven solas suelen sentirse más inquietas y más tristes que las personas que viven en pareja o qué tienen relación habitual con otras personas. 
También hay que saber evitar a las personas con las solemos tener mala relación porque nos generarán malestar tanto físico como psíquico. 


Cuidarnos físicamente nos ayudará a sentirnos mejor. Esto incluye todo tipo de terapias corporales .
De forma natural cuando nos sentimos mejor con nosotros mismos somos más sociables. Si los vínculos que establecemos son estables nos darán mayor seguridad. 

dimecres, 9 de maig del 2018

LA IMPORTANCIA DE LAS CARICIAS


Es más fácil motivar a alguien ofreciéndole un premio que intentando asustarle con un castigo.

Esto es así tanto para los adultos como para los niños. Los estudiantes aprenden mejor y las personas que trabajan rinden más en el trabajo, cuando su tarea se desarrolla en un ambiente agradable y placentero.


También aporta tranquilidad ser acariciado. Cuando estamos preocupados por algo, una palmada en la espalda o un abrazo nos ayudará a calmar nuestros temores y nos sentiremos más acompañados en nuestras penas.
Dar un masaje a nuestra pareja o a nuestros hijos les ayudará a calmarse y a sentirse más capaces de enfrentar las dificultades diarias.

Pedir a nuestra pareja que nos haga un masaje podría ser una rutina habitual que favorecería nuestro bienestar y el de nuestra pareja.



Todos estos efectos benéficos de las caricias y del masaje tienen una explicación científica.
Se ha comprobado que nuestro comportamiento no depende solo de nuestra estructura cerebral sino también de nuestro sistema hormonal.

Las hormonas tienen un papel importante en lo que hacemos y en lo que sentimos.

Si la dopamina nos ayuda a ponernos en marcha, espabilándonos y fomentando nuestras ganas de aprender , la acetilcolina , modera los efectos de la dopamina.

Las endorfinas nos ayudan a no sentir el dolor de una manera tan intensa.

La adrenalina nos hace sentir emociones intensas.

Y así, podríamos seguir dando datos acerca de las diferentes hormonas que actúan en nuestro cuerpo.




Pero lo queríamos resaltar, es que sentirnos acariciados ayuda a nuestro cuerpo a sentirse mejor porque estimula las hormonas que ejercen efectos benéficos en nuestro organismo.


dimecres, 2 de maig del 2018

CARPE DIEM (APROVECHA EL DIA)


Esto decían los antiguos filósofos griegos a sus discípulos. Les animaban a pensar al final del día, acerca de lo que habían hecho y si habían aprovechado bien el tiempo. También les invitaban a imaginar que cosas desearían hacer y a que las visualizaran.



En investigaciones recientes, se observó que las estructuras cerebrales se modifican tanto con las experiencias vividas como con las experiencias imaginadas.

Ya a principios del siglo pasado, el fisiólogo Pavlov recibió el premio Nobel por sus investigaciones acerca del aprendizaje. Entre otras muchas cosas consiguió demostrar que las estructuras cerebrales se modifican al cambiar nuestra manera de comportarnos o de expresar nuestras emociones.


Ser capaces de autocontrolar nuestras emociones nos permite que los sentimientos negativos no nos invadan. Es algo que se consigue con el tiempo si se va practicando. La meditación y el ejercicio físico son útiles para conseguir este objetivo. 

Si este aprendizaje se va realizando de manera grata sentiremos que nuestro cuerpo también se siente mejor. La serotonina y la dopamina, hormonas de la felicidad, se segregaran. Estas sustancias son necesarias para que nuestro cerebro siga funcionando. Las emociones negativas hacen que el nivel de serotonina descienda. Esto acaba afectando tanto a nuestro estado de ánimo como al funcionamiento cerebral. Sentirnos felices nos ayuda a sentirnos más vitales.



Una manera de conseguir mejorar nuestro estado de ánimo seria:

1) Vivir de la manera más intensa posible los momentos bonitos de la vida.

2) Centrar nuestra atención en lo agradable.

3) Intentar cambiar nosotros, no pretender que cambien nuestras circunstancias.


divendres, 27 d’abril del 2018

AYUDEMOS A NUESTRO BIENESTAR


Aunque nuestra vida se encuentre libre de situaciones tristes o preocupantes no es suficiente para sentirnos felices.
Sentirnos felices requiere también de una cierta actitud mental por nuestra parte.


Se ha observado que podemos sentirnos tristes por algún motivo, pero eso no excluye que algún estimulo exterior nos haga sonreír y alivie la pena que sentimos. Es decir la pena y la alegría pueden aparecer simultáneamente en nuestra mente. Es lo que en psicología se denominan ambivalencias.
Podemos mejorar nuestro estado de ánimo aún en situaciones que nos resulten penosas o estresantes.
Conocer cómo controlar nuestras emociones negativas nos puede ayudar a mantener la serenidad y buen humor incluso en las situaciones más difíciles.


Para conseguirlo tendríamos que poder mantener algunos hábitos tales como:
1) Amortiguar las emociones negativas cuando estas aparecen. Esto lo podemos conseguir escuchando música, dedicándonos una pausa para charlar con alguien en quien confiemos, o realizar alguna tarea que nos relaje.
2) Antes de tener que enfrentarnos con alguna situación negativa, podemos dedicar un tiempo para cuidarnos. Puede ser preparándonos algo agradable para comer, preparando la ropa con la que vamos a ir vestidos o cualquier otra actividad que ocupe nuestra mente en algo que nos resulte agradable.


Las emociones negativas son avisos que nos manda nuestra mente para que estemos preparados ante alguna situación preocupante. Una vez recibido el aviso nuestro cuerpo y nuestra mente pueden volver a relajarse.
Es posible entrenarse para poder dejar de sentir las emociones negativas cundo estas ya han cumplido su misión de avisarnos de algún peligro.
Si nos refugiamos en las emociones negativas o intentamos descargar la rabia o la pena que estas nos despiertan, solo conseguiremos prologar esa emoción negativa y que nuestro estado de ánimo empeore.
Podemos controlar las emociones negativas en el momento de su aparición:
1) Si las percibimos conscientemente por un instante.
2) Si las echamos deliberadamente hacia un lado.
3) Si continuamos con lo que estábamos haciendo antes de percibir la emoción negativa.


Controlar las emociones negativas es uno de los secretos de la felicidad.
Es algo que podemos aprender y que nos permite preservar nuestro buen humor para poder seguir disfrutando de las cosas buenas de nuestra vida.


dijous, 19 d’abril del 2018

COMO NOS AYUDA LA INTUICIÓN


Sucede a veces que no nos gusta alguien desde el primer momento de conocerlo o que sentimos un malestar corporal cuando estamos en alguna situación.
En ese momento nuestro cuerpo nos está “avisando” de algo que tal vez nos despierta temor.


A veces no entendemos porque nos sucede esto porque surge de emociones inconscientes. Estas emociones derivan de situaciones que hemos vivido en otros momentos de nuestra vida. Estas sensaciones corporales aparecen  porque revivimos otras situaciones similares.
Todo esto nos sucede al margen del conocimiento racional de la situación. Las emociones surgen de manera automática y las experimentamos como una reacción corporal ante algo nuevo.



Este fenómeno hasta aquí no es algo racional, es solo emocional. Estamos todavía en el plano de la intuición. Pero, si nos detenemos a pensar acerca de esa intuición que hemos experimentado, podremos hacer consciente lo que hemos sentido. Es lo que en términos psicológicos se denomina hacer insight. Podremos entonces analizar los sentimientos que surgen ante esa experiencia vivida y podremos decidir a partir de eso que queremos hacer desde un punto de vista racional. A veces resulta difícil hacer esa tarea de reflexión en solitario y es útil consultar a un psicólogo que nos ayude .



Aunque cada persona tiene,de manera innata, características personales para ser más o menos intuitivo, también influyen las experiencias vitales que se hayan tenido a lo largo de la vida.  
La intuición nos ayuda a prevenir situaciones que nos pueden resultar poco gratas para nosotros.
Nos ayuda también a decidir qué es lo que nos conviene más en determinado momento.


Analizar desde el punto de vista racional lo que la intuición nos ha advertido, nos será útil para ver si realmente hemos acertado o hemos caído en alguna opinión precipitada que nos ha llevado a equivocarnos.


divendres, 13 d’abril del 2018

TOMEMOS LA FELICIDAD EN SERIO

Aunque se ha escrito mucho sobre la felicidad y sobre cómo ser feliz, lo cierto es que en nuestra cultura no se valoran demasiado estos temas.



Vivimos en una cultura en la que predomina el estrés. Los trastornos depresivos son frecuentes y están aumentando en niños, adultos y adultos jóvenes. El estrés también predispone a sufrir enfermedades orgánicas.

Por esto es necesario que podamos conocer y valorar positivamente los mecanismos que nos pueden ayudar a mejorar nuestro estado de ánimo y a controlar las emociones negativas.

No se trata de evitar las emociones negativas sino saber afrontarlas y superarlas.

Sentirnos de buen humor repercute tanto en nuestro espíritu como en nuestro cuerpo. Nos sentiremos más creativos y mejor físicamente.

Es posible aprender a mejorar nuestro estado de ánimo.



Aprender algo nuevo nos puede ayudar en este sentido. Nuestros circuitos cerebrales se modifican y aparecen nuevas mallas en nuestra red neuronal cuando aprendemos algo nuevo. Las emociones que sentimos cuando estamos aprendiendo algo nuevo son las que hacen que se produzcan estas modificaciones.



Valorar y disfrutar los momentos felices que tengamos durante nuestra vida cotidiana y aprender a conducir nuestro estado de ánimo negativo protegerá nuestro organismo y nos hará sentir mejor.



Sonreír con más frecuencia. Desde siempre se ha hablado del poder de la sonrisa y como ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo y nuestra relación con las personas de nuestro entorno.

En investigaciones recientes se ha corroborado científicamente este hecho. Se les proponía a los sujetos del experimento varias tareas, entre otras que hicieran una “sonrisa autentica”.


Se entiende por “sonrisa autentica”, no solo extender las comisuras de los labios hacia arriba, sino también sonreír con los ojos. Cuando reímos de verdad nuestros ojos se entrecierran y aparecen arruguitas en el rabillo del ojo.
A través de un estudio neurológico se comprobó que las corrientes cerebrales de las personas que se sometieron al estudio eran idénticas cuando realizaban la “sonrisa autentica” que cuando se les explicaba algo divertido para hacerlas reír y reían espontáneamente. Lo cual nos muestra como sonreír puede mejorar nuestro estado de ánimo y nos permitirá afrontar la vida de manera más optimista.


dimarts, 3 d’abril del 2018

EJERCICIOS PARA VIVIR FELIZ


Sin darnos cuenta tendemos más a pensar en lo que nos va mal que en lo que nos va bien.

A veces olvidamos a las personas que aportaron algo positivo a nuestra vida y en cambio recordamos a las personas que nos hicieron daño.

Nos cuesta ser conscientes de cuáles son nuestras cualidades o las de las personas que nos rodean.


Se han realizado investigaciones recientes en las que se propone a un amplio grupo de personas que realicen los siguientes ejercicios:

1) Escribir cada día tres cosas que nos hayan salido bien durante el día y explicar porqué fue así.

2) Pensar en una persona que nos haya ayudado en algún momento de nuestra vida y ponernos en contacto con ella para expresarle nuestra gratitud.

3) Reflexionar acerca de cuáles son nuestras cualidades y una vez identificadas, intentar poder desarrollarlas en diferentes actividades que nos interesen.

4) Intentar ver las cualidades de nuestra pareja o de otras personas próximas a nosotros.

5) Si ya hemos identificado nuestras cualidades personales, intentar recordar en que momentos del pasado estas cualidades nos ayudaron a superar alguna dificultad.


En estas investigaciones se comprobó que a las personas que habían realizado estos ejercicios, les mejoró el estado de ánimo.

Las conclusiones de la investigación fueron que:

1) las emociones positivas

2) reconocer nuestras cualidades y las de los demás

3) tener algo que dé sentido a nuestra vida

Son tres aspectos que ayudan a prevenir la depresión.



Para poder sentir emociones positivas son importantes la gratitud y el perdón. Ser capaces de reconocer que alguien nos ha ayudado y no albergar odio o rencor hacia las personas que nos perjudicaron en algún momento, nos ayuda a poder recuperar la tranquilidad de espíritu que nos hace sentir mejor con nosotros mismos.

Saborear los momentos agradables, con optimismo y sin buscar la perfección nos ayudará a ser felices.